Verifactu (Real Decreto 1007/2023) se centra en la integridad y el control fiscal: cada factura genera un registro con huella encadenada y código QR que puede remitirse a la Agencia Tributaria. Su objetivo es evitar la manipulación de la facturación.
La factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales (Ley 18/2022, «Crea y Crece») regula otra cosa: el formato estructurado de la factura (por ejemplo Facturae o UBL), su intercambio a través de plataformas privadas o de la solución pública, y la comunicación de los estados de pago para reducir la morosidad.